micro-Análisis: Diablo III

micro-Análisis: Diablo III

Fuerza, magia; guerra.

Con la llegada de Diablo III, continúa una de las franquicias más importantes de la industria de videojuegos.

Estamos hablando de un juego que rescata los valores más atractivos de la saga: la atmósfera oscura y gótica, un diseño limpio y sencillo y una excelente narración que nos hará recordar por qué lo amamos tanto.

Por lo que he jugado hasta ahora, he conseguido los siguientes puntos importantes:

- La alta calidad de texturas. En esta ocasión, Blizzard hizo un excelente trabajo visual; los gráficos nos hacen sentir la atmósfera oscura del juego, sin dejar de lado lo atractivo (y peligroso) que puede ser las afueras del campamento de Tristram. También, los personajes, NPCs y enemigos cuentan con una calidad sin precedentes.

- La música. Desde el inicio, los temas musicales han sigo un elemento muy significativo que nos hacen sentir que formamos parte de este oscuro universo. El famoso tema de Tristam realizado por Matt Uelmen está de vuelta con una versión renovada.

- La vasta variedad de misiones. Diablo siempre ha invitado al jugador a conocer nuevos ambientes a través de misiones y empresas. Diablo III no es la excepción. El sistema de aventuras es muy robusto y existe un rosario de lugares que podemos investigar y visitar.

- Los efectos especiales. Desde visuales hasta físicos, la alta calidad de los efectos realmente nos invita a pertenecer al universo del juego.

- Diseño (MUY) inteligente. Hay varios puntos que me llamaron la atención y que me han ayudado a tener una mejor experiencia de juego, entre ellos están: al tener un arma de mejor valor que el que se está usando, el icono del inventario parpadea; al tener muy pocas vidas, la pantalla se pone roja; los datos de los objetos está más claro y preciso; entre otros.

Hasta ahora, ha superado todas mis expectativas. No puedo imaginar las posibilidades de expansión que tiene Diablo III.

En conclusión, realmente los cielos temblaron.


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